Antonio/a

Su origen aparece un poco confuso. Sus antepasados más seguros son la familia romana. Aunque podría derivar del griego ánthos, ‘flor’, pero muchos rechazan esta etimología del ‘floreciente’, del ‘inestimable’, apostando por la versión de que sea de origen etrusco; por lo que su significado originario se ha perdido. Su difusión se debe al anacoreta egipcio famoso por sus tentaciones (siglo IV)

Araceli

Su significado procede del término concreto de Aracaeli, ‘altar del cielo’. Representa una advocación romana de la Virgen; el santuario de Santa Araceli se levanta en la cima del capitolio, justo en el lugar que ocupaba el templo de Júpiter. Es simbólicamente ‘el hogar de la divinidad’, el lugar de los divino, de las alturas.

Aránzazu

Es en realidad la advocación vasca de la Virgen María. Procede del vasco Ara-antz-a-zu, ‘montaña extensa’, ‘elevación’. En sentido simbólico diríamos que es ‘punto elevado, picacho’, también ‘pincho, espina’. Este significado corresponde a la situación geográfica donde se ubica su santuario (en Guipúzcoa). Variantes: Arantxa

Ariadna

Compuesto por la parte superlativa ari-, ‘muy’, y la derivación cretense ‘adna’, que significa ‘pura, santa, limpia, blanca, casta’. En la mitología griega Ariadna es la hija de Minos y desdichada amante de Teseo. Fue consolada por Afrodita haciendola casarse con Baco, el dios del vino. La terminología del nombre adquiere conceptos como sencilla, inocente.

Armida

Su origen no es claro, es una contracción de varios germánicos creada por Tasso para designar a uno de los personajes de su obra. Es una contracción de Arm-infr-ida, que significa ‘el amparo de la fuerza’, la protección del poder, de lo especial. La persona que lo porta se caracteriza por estar asegurada a través de sus propias cualidades. Entre sus variantes encontramos Ermenfrida.

Artemisa

Perteneciente al griego Artemis, representa a la diosa Artemisa o Diana, hermana de Apolo. Diana es la diosa de la caza y de la luna, cuya virtuosidad es ser eternamente virgen. Sus variantes son Artemio/a. Significa ‘la diana’, lo perfecto, lo impoluto, lo exacto y completo. Es muy interesante ver el paralelismo de conceptos con Artemisa como diosa de la castidad.

Asela

Es el femenino de Asellus, diminutivo de Asinus, significa ‘burrita’. Tiene esta única simbología en relación con el animal, característicamente mediterraneo. Su origen griego es probeblemente un préstamo del sumerio ansu, por lo que su origen inicial es desconocido.

Asterio/a

Su interpretación literal es ‘el que brilla como un astro’, el perteneciente a los astros, el iluminado. También podría acuñarse el significado de ‘hijo/a de las estrellas’. En la mitológía nombre de la titánida que Zeus convirtió en Codorniz. Una de sus variantes es Astero. ‘El estrellado’ induce a pensar en cualidades como resplancediente y embriagador.

Astrid

Proviene de Ans, uno de los Ases o Dioses, y trud, ‘que es querido, apreciado’. ‘El Dios querido’ o ‘querido por el As o Dios’ sería su interpretación posible. Una de sus variantes de la misma raiz es Gertrudis y Godevila. Desde que la madre de San Olaf portó el nombre de Astrid, Las familias reales de Escandinavia lo han utilizado continuamente.

Asunción

Quiere decir ‘acción de tomar o atribuir’, pertenece al latín eclesiástico y representa la Asunción, la elevación de la Virgen Maria desde la tierra al cielo. El término, cuyo origen es Assumo significaría ‘atraer y elevar hacia sí’. La fiesta de esta virgen es la más importante celebración sobre Maria. Una de sus variantes es Asunta